Lo que siento

Dolor, sensibilidad, molestias al masticar o dientes que se están moviendo. Cuéntanos qué sientes y descubre qué puede estar pasando.

¿Sientes que alguno de tus dientes se mueve o que antes estaban firmes y ahora tienen movimiento?
Los dientes no deberían moverse de manera significativa. Cuando esto ocurre, puede ser una señal de que las encías y el hueso que los sostienen están afectados. Una de las causas más frecuentes es la enfermedad periodontal, aunque existen otras razones que debemos evaluar.
La buena noticia es que no significa necesariamente que vayas a perder el diente. Cuanto antes conozcamos la causa, mayores son las posibilidades de controlar el problema y conservar tus dientes.
Primero evaluamos tus encías, el soporte de los dientes y tu mordida para entender qué está provocando el movimiento. A partir de ahí podemos indicarte el tratamiento que realmente necesitas.
Si sientes que tus dientes se están moviendo, no esperes a que el problema avance. Podemos ayudarte a encontrar la causa y proteger tus dientes.

El dolor de mandíbula puede tener diferentes causas. A veces está relacionado con apretar o rechinar los dientes, problemas en la articulación temporomandibular (ATM), tensión muscular o incluso con la forma en que mordemos.
Puede aparecer como dolor al masticar, cansancio de los músculos de la cara, dificultad para abrir la boca o incluso acompañado de ruidos como chasquidos.
No todos los dolores de mandíbula necesitan el mismo tratamiento. Primero necesitamos identificar qué estructura está causando la molestia: los músculos, la articulación, los dientes o la mordida.
A partir de esa evaluación podemos determinar qué necesitas. En algunos casos será suficiente con medidas para disminuir la sobrecarga; en otros puede ser necesario un tratamiento más específico.
Si tu mandíbula duele, se cansa o hace ruidos con frecuencia, no tienes que acostumbrarte a vivir con esa molestia. Podemos ayudarte a encontrar la causa.

¿Te duele un diente cuando muerdes o masticas? El tipo de dolor puede darnos algunas pistas.
● Si duele al morder o especialmente al soltar la mordida, podría estar relacionado con una fisura o fractura del diente.
● Si sientes el diente sensible, dolorido o como si estuviera “alto” al morder, y además tienes inflamación o sangrado de las encías, puede estar relacionado con un problema periodontal.
● Si el dolor aparece con alimentos fríos, calientes o dulces y permanece después del estímulo, puede estar relacionado con una caries profunda o con la inflamación del nervio del diente.
Pero estas son solo algunas señales. El mismo tipo de dolor puede tener diferentes causas, por eso necesitamos evaluar el diente y las estructuras que lo rodean para saber exactamente qué está pasando.
Lo importante es no acostumbrarse al dolor ni esperar a que desaparezca solo. Cuanto antes encontremos la causa, más posibilidades tenemos de tratar el problema y conservar tu diente.

¿Sientes que ya no masticas como antes o que tienes que evitar algunos alimentos?
Masticar bien depende de que tus dientes, encías, hueso, mordida y articulaciones funcionen en conjunto. La pérdida de dientes, dientes desgastados o fracturados, problemas de encías o cambios en la mordida pueden hacer que comer resulte incómodo o difícil.
La buena noticia es que podemos evaluar qué está afectando tu función y buscar la manera de recuperarla. Dependiendo de tu situación, puede ser necesario tratar las encías, restaurar algunos dientes, reemplazar dientes perdidos o realizar una rehabilitación más completa.
Primero estudiamos tu boca como un conjunto para entender qué necesitas y cuál es la mejor alternativa para ti.
Volver a masticar bien no es solamente una cuestión de comodidad; es recuperar una función importante para tu calidad de vida.

¡Estamos listos para atenderte!