Lo que quiero mejorar
¿Cómo te gustaría ver tu sonrisa?
Más blanca, más alineada, más armónica o simplemente más saludable. Cuéntanos qué quieres cambiar y descubre cómo podemos ayudarte.
¿Sientes que tienes mal aliento, incluso después de cepillarte los dientes?
El mal aliento puede tener diferentes causas. Muchas veces comienza en la boca y puede estar relacionado con acumulación de placa bacteriana, inflamación de las encías, enfermedad periodontal o la lengua. También puede aparecer por sequedad de boca u otras condiciones que debemos evaluar.
Por eso, simplemente usar un enjuague bucal puede ocultar el olor por un tiempo, pero no siempre soluciona la causa.
Lo primero es identificar de dónde viene el problema. Evaluamos tus dientes, encías y otros factores que puedan estar relacionados y, a partir de ahí, indicamos el tratamiento adecuado.
Tener mal aliento no es algo que tengas que aceptar como normal. Podemos encontrar la causa y ayudarte a recuperar un aliento fresco y una boca saludable.
¿Quieres mantener tus encías sanas y evitar problemas en el futuro?
Cuidar las encías no significa esperar a que aparezca sangrado o dolor. Una encía sana no sangra, no está inflamada y mantiene los dientes firmes.
La prevención empieza con una buena higiene en casa, pero también es importante realizar controles periódicos para detectar a tiempo pequeños cambios que muchas veces no puedes notar por ti mismo.
En consulta podemos evaluar tus encías, medir su estado y determinar qué cuidados necesitas y con qué frecuencia debes realizar tus controles y limpiezas profesionales.
Si ya tienes antecedentes de enfermedad periodontal, el cuidado puede ser aún más importante, porque mantener los resultados es parte fundamental del tratamiento.
Cuidar tus encías hoy es una de las mejores formas de conservar tus dientes naturales durante muchos años.
¿Has perdido varios dientes o sientes que tus dientes ya no funcionan como antes?
Cuando perdemos dientes, no solo cambia nuestra sonrisa. También puede afectar la forma de masticar, hablar y sentirnos seguros al sonreír. Además, los dientes que permanecen pueden desplazarse y el hueso puede ir disminuyendo con el tiempo.
La buena noticia es que podemos recuperar tanto la función como la apariencia de tu sonrisa. Dependiendo de tu situación, podemos considerar diferentes alternativas: implantes dentales, puentes, prótesis fijas o prótesis removibles.
Antes de decidir qué hacer, evaluamos tus dientes, encías, hueso, mordida y tus necesidades. Así podemos diseñar un tratamiento que busque un resultado funcional, estable y natural.
No importa si has perdido uno o varios dientes. Podemos evaluar tu caso y ayudarte a encontrar la mejor manera de recuperar tu sonrisa y volver a disfrutar de comer con confianza.
Cada sonrisa es diferente y no existe un único tratamiento para mejorarla. A veces lo que necesitas es mejorar la forma, el color o la posición de los dientes; en otros casos, también debemos considerar las encías, la mordida o la forma de los labios y el rostro.
Por eso, antes de pensar en un tratamiento, analizamos tu sonrisa como un conjunto. Evaluamos qué te gustaría cambiar y qué podemos mejorar sin perder la naturalidad de tu expresión.
Dependiendo de tu caso, podemos considerar diferentes alternativas, desde tratamientos de estética dental y blanqueamiento, hasta ortodoncia, rehabilitación, tratamientos de encías o armonización orofacial.
Cuéntanos qué es lo que no te gusta de tu sonrisa. Nosotros te ayudamos a descubrir qué se puede mejorar y cuál es la mejor manera de hacerlo.
